Oración

Oración a la Virgen de Guadalupe

Existen muchas formas de encomendarse a la Virgen de Guadalupe. Aquí recogemos una oración de fuente verificable —la que Juan Pablo II dirigió ante la tilma en su visita de 1979, publicada por la Santa Sede— y explicamos otras formas tradicionales de dirigirse a ella.

Por el Equipo Editorial de Formación Católica Online · Actualizado el 30 de agosto de 2026
Índice de contenidos

La oración de Juan Pablo II

El 25 de enero de 1979, en su primer viaje internacional como Papa, Juan Pablo II visitó la Basílica de Guadalupe y pronunció esta oración ante la tilma. El texto está publicado en el sitio oficial de la Santa Sede.

¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde este lugar manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo, escucha la oración que con filial confianza te dirigimos, y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores. Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y Madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa.

Juan Pablo II, oración en la Basílica de Guadalupe, 25 de enero de 1979 — texto publicado en vatican.va

Sobre esta oración

La elegimos como referencia principal de esta página por una razón simple: es de fuente verificable. Está publicada por la Santa Sede, con fecha y autoría precisas, a diferencia de buena parte del material que circula bajo el título genérico de «oración a la Virgen de Guadalupe», que suele carecer de una fuente clara.

Juan Pablo II visitó la Basílica cuatro veces durante su pontificado, y tuvo una devoción guadalupana explícita. La declaró patrona de América en 1999.

Otras formas de encomendarse a ella

Junto a esta oración, existe toda una tradición de plegarias populares dirigidas a Nuestra Señora de Guadalupe: novenas, salves y oraciones breves usadas en la Basílica y en parroquias de toda América Latina. Muchas de ellas no tienen una autoría única identificable y se han transmitido y adaptado durante generaciones.

No las reproducimos aquí porque no podemos verificar su origen exacto, pero puedes encontrarlas en fuentes especializadas como el sitio oficial de la Basílica de Guadalupe, enlazado al final de esta página.

Si buscas una devoción mariana más estructurada, con etapas y calendario, puedes ver también nuestra guía sobre la consagración a la Virgen María.

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Cómo rezarle

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene esta oración?
Es la oración que Juan Pablo II pronunció ante la tilma de Guadalupe el 25 de enero de 1979, durante su primer viaje internacional como Papa. Está publicada en el sitio oficial de la Santa Sede.
¿Es la única oración a la Virgen de Guadalupe?
No. Existen muchas oraciones y novenas tradicionales dirigidas a ella, transmitidas de generación en generación, aunque no todas tienen una fuente de autoría verificable.
¿Hay que rezarla en la Basílica para que tenga valor?
No. Puede rezarse en cualquier lugar. La visita a la Basílica es una forma de peregrinación, no un requisito para la oración.
¿Cuándo declaró la Iglesia a la Virgen de Guadalupe patrona de América?
Juan Pablo II la declaró patrona de América en 1999.
¿Se puede combinar esta oración con el rosario?
Sí. Muchos fieles la rezan como parte de su meditación mariana habitual, junto con el rosario u otras devociones.

Fuentes

Fuentes consultadas